domingo, 24 de mayo de 2020

Capítulo 20



Francisco y Gonzalo están hablando sentados en el sofá.  Gonzalo va en boxers, Francisco un tanga muy pequeño. Hablan del cambio de Juan.  Los dos lo ven diferente pero no imaginan que Emilio es el que se está haciendo pasar por JUan.
--a mi me trató mejor... No sé... no me hagas caso...  --Francisco.
--puede ser que te haya echado de menos o no sé, estar unos días lejos de todo le haya hecho ver las cosas de diferente manera.
--su mirada es diferente... porque es imposible sino diria que te lo han cambiando.
Gonzalo se le ríe, jamás pensaría en esa posibilidad aunque en el fondo sabe que es la única explicación al cambio de su esposo.
--debio ser lo de mi padre, para él tampoco debió ser fácil que mi padre lo tratara como una basura y luego estar aqui recogidos... Tú eres amigo mío... Él no te conoce. Es una situación incómoda...
--puede ser...
--es eso... si vieras como fue en la luna de miel...
--bueno, en realidad a mi este Juan me parece otro al que se marchó pero tú debes saber mejor que nadie si su cambio se debe a las presiones, si cuando se conocieron pues se parecía más a este nuevo Juan o al otro...
Gonzalo se lleva las manos a la cabeza algo aturdido:
--bueno en realidad, a veces tenía mis dudas... Siempre supe que yo era el que más quería, a veces aunque no lo queria reconocer dudaba que él me quisiera ahora en cambio... No sé, me admira tanto, se desvive por mi... Me mira como si fuera un Díos, algo grande...
--¿y no te gusta?
--¡¡claro que encanta¡¡ sólo que me desconcierta, nunca me sentí tan querido, tan amado, tan deseado...
--¿y no lo has hablado con él?¿qué te dice?
--sí el muchas veces que ha dicho que antes se frustraba no sé bien porque, que ha sido la libertad de la luna de miel...
--¿y tú no le crees?
--No es que no le crea, si no es eso no se me ocurre otra cosa pero es te puedo asegurar que de los primeros días, a los últimos... hay un cambio impresionante... de repente Juan se convirtió en el hombre que yo siempre había querido tener a mi lado.
--a lo mejor esa luna de miel le sirvió para darse cuenta que está muy enamorado de ti.
--Juan se casó conmigo... ¿porqué lo haría sino es por amor? La cuestión es que antes no lo demostraba y ahora sí lo demuestra... En muchos momentos daba la impresión que estábamos al comienzo de un romance...
--ustedes ya llevan tiempo juntos... Es lindo que te parezca que son sus primeros dias... No sabes que envidia me dan... yo jamás he encontrado a nadie que me aguante después de meses de relación y así Juan aún te sorprende... ¡¡pues que suertudo¡¡
--sí que me sorprende... y bien sorprendido...
--Aqui lo único que importa es una cosa ¿eres feliz?
Gonzalo tiene una sonrisa de oreja a oreja.
--como nunca...
--pues disfrutalo y que te dure...
Los dos se sonríen y se abrazan. Y en ese momento llega Emilio. No soporta ver a Gonzalo con otro hombre y los dos casi desnudos.
--¿¿¡que es todo esto??¡
Emilio está enloquecido de los celos. Los dos amigos están muy sorprendidos por esta actitud. Se levantan.
--¿que te pasa, Juan? solo hablamos --Gonzalo.
Emilio está como loco:
--¡están casi desnudos y abrazados¡¡
Francisco mira muy fijamente a Emilio:
--no puede ser el mismo Juan pero ¿¿como no va a ser? --dice para sí.
Aunque sorprendido, Gonzalo está feliz que su esposo le cele.
--¡¡Juan, tranquilo¡mira como estás¡¡
--¡¡¡y como quieres que me ponga si veo a mi marido con otro hombre y los dos desnudos¡¡
--No nos sorprendiste haciendo nada malo...
Gonzalo habla calmado, Emilio está como loco:
--¡¡estaban desnudos¡¡¡y tú eres mi marido... si querías que un hombre te abrazase me despiertas y te abrazo yo¡¡
Gonzalo le sonríe:
--nunca me celaron, me gusta que me quieras tanto.
--¡¡¡¿me estás tomando el pelo?¡
--Juan, vamos al dormitorio y hablemos tranquilamente...
Gonzalo pone la mano en el brazo a Emilio pero éste lo rechaza furioso:
--¡¡no... esto lo tenemos que aclarar aquí¡¡¡Yo a éste descarado le quiero decir cuatro cosas...¡¡
Francisco se iba a ir en silencio pero Emilio se les pone en medio enloquecido de los celos:
--¡¡ustedes son amantes...¡¡ ¡¡se acuestan juntos en mi propia casa¡
--esta no es tu casa... --Gonzalo.
--¿¿y así es como le pagas...?? --Emilio.
Francisco se mete:
--que creas que yo tengo algo con mi amigo me ofende, yo los respeto mucho a ustedes pero yo no soy maricón... ¡¡a mi me gustan, me vuelven loco las mujeres¡¡
Francisco, muy molesto, los deja solos. Emilio quiere defender a su hombre y está dispuesto a dar de golpes a Francisco pero Gonzalo lo retiene:
--ya Juan... ¡¡estás loco¡¡
--¿y cómo quieres que me ponga?
--¡¡pues hace unos dias nos viste a los dos desnudos y abrazados y me dijiste que te di igual¡¡
--¡pues te mentí... sí me molesta... ¡¡claro que me molesta¡¡¡¡la primera vez me podrías tomar el pelo, pero la segunda no te la paso¡¡
--No seas injusto... la primera vez se te veía que te daba igual... pues no me puedes culpar... y da gracias que no estábamos desnudos...
Emilio está muy celoso  pero al darse cuenta que su comportamiento lo delate ya no dice nada más. Se da la vuelta. LLora.
--lo sabía... Gonzalo es demasiado para mi --dice para sí-- lo voy a perder... Gonzalo nunca se fijaría en alguien como yo... en Emilio...
Gonzalo siente su sufrimiento y le sorprende, pero le enternece. Con mucho amor le pone las manos en la cintura. Emilio se aparta de él. No lo mira a los ojos para que Gonzalo no se dé cuenta que está llorando. Gonzalo lo abraza por la espalda y Emilio tiembla en sus brazos. Gonzalo habla con mucho amor:
--Yo te amo, Juan. Estos días me has hecho el hombre más feliz del mundo... No lo estropeemos por una tonteria...
La voz sensual de Gonzalo acaricia el alma de Emilio, sentir su cuerpo le derrite pero aún asi no puede olvidar que lo ha visto con otro y es que es grande su miedo a perderlo. Gonzalo está muy emocionado y le habla con mucha ternura, no quiere que sufra:
--no tienes nada que preocuparte... yo te quiero a ti, solo a ti... desde la primera vez jamás ha habido nada con otro hombre...
Emilio sigue en silencio.
--dime algo... dime que me crees... no me gusta verte sufrir... Mirame...
Emilio no lo mira y Gonzalo se pone ante Emilio. Su llanto le entristece, le acaricia las lágrimas con ternura:
--nunca un hombre había llorado por mi.
Con mucha amargura, Emilio le dice:
--porque nunca nadie te había amado como yo...
Esas palabras llegan al alma de Gonzalo, es lo que siempre quiso que le dijeran.
--Juan, mi amor... ¿es que no te he demostrado que te amo?
Emilio lo abraza:
--¡¡es que me muero sin ti, no te quiero perder¡¡te amo más que a mi vida¡¡
Gonzalo lo acaricia con mucho amor. Aunque le duele que esté triste, está feliz de sentirse tan amado.
--tú me haces muy feliz y quiero hacerte muy feliz... ¡no me vas a perder nunca¡
Emilio lo mira con el rostro lleno de lágrimas:
--quiero que nos marchemos de este lugar... ¡¡ya¡¡
--bueno, después de la que has montado no nos podemos quedar... Me muero de la pena... nos tenemos que ir pero no tenemos ni dinero ni trabajo...
Como no gastó apenas Emilio aún tiene dinero:
--a mi aún me queda un poco... si me quieres vamos esta noche misma a un hotel... un hotel barato, yo tengo un amigo... Sé que el nos podrá ayudar...
--¿un amigo? Nunca me habías hablado de él... --con cierta ironia-- a ver si seré yo el que se tiene que poner celoso...
--es como un hermano para mi... Por favor... quiere irme de aquí...
--claro... como tú quieres...
Emilio se siente más feliz de que Gonzalo haga eso por él. Se van a un hotel sencillo pero cercano.
--estoy muerto...
Gonzalo se medio desabrocha los pantalones y cae en la cama. Se queda dormido vestido  y todo. Emilio a solas con su amado se siente seguro. Se sienta a su lado. Lo mira mientras duerme:
--es mio... me quiere a mi... no tiene nada con el otro sino no se habría ido...
Emilio lo acaricia con cuidado sin poder creer aún que ese hombre tan guapo lo quiera tanto. Se queda dormido bien abrazado a él.
--tú eres mi vida... mi sueño... nada me importa con tal de estar contigo --dice mientras goza del calor que desprende el cuerpo de su guapo y falso marido.



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