domingo, 24 de mayo de 2020
Capítulo 20
Francisco y Gonzalo están hablando sentados en el sofá. Gonzalo va en boxers, Francisco un tanga muy pequeño. Hablan del cambio de Juan. Los dos lo ven diferente pero no imaginan que Emilio es el que se está haciendo pasar por JUan.
--a mi me trató mejor... No sé... no me hagas caso... --Francisco.
--puede ser que te haya echado de menos o no sé, estar unos días lejos de todo le haya hecho ver las cosas de diferente manera.
--su mirada es diferente... porque es imposible sino diria que te lo han cambiando.
Gonzalo se le ríe, jamás pensaría en esa posibilidad aunque en el fondo sabe que es la única explicación al cambio de su esposo.
--debio ser lo de mi padre, para él tampoco debió ser fácil que mi padre lo tratara como una basura y luego estar aqui recogidos... Tú eres amigo mío... Él no te conoce. Es una situación incómoda...
--puede ser...
--es eso... si vieras como fue en la luna de miel...
--bueno, en realidad a mi este Juan me parece otro al que se marchó pero tú debes saber mejor que nadie si su cambio se debe a las presiones, si cuando se conocieron pues se parecía más a este nuevo Juan o al otro...
Gonzalo se lleva las manos a la cabeza algo aturdido:
--bueno en realidad, a veces tenía mis dudas... Siempre supe que yo era el que más quería, a veces aunque no lo queria reconocer dudaba que él me quisiera ahora en cambio... No sé, me admira tanto, se desvive por mi... Me mira como si fuera un Díos, algo grande...
--¿y no te gusta?
--¡¡claro que encanta¡¡ sólo que me desconcierta, nunca me sentí tan querido, tan amado, tan deseado...
--¿y no lo has hablado con él?¿qué te dice?
--sí el muchas veces que ha dicho que antes se frustraba no sé bien porque, que ha sido la libertad de la luna de miel...
--¿y tú no le crees?
--No es que no le crea, si no es eso no se me ocurre otra cosa pero es te puedo asegurar que de los primeros días, a los últimos... hay un cambio impresionante... de repente Juan se convirtió en el hombre que yo siempre había querido tener a mi lado.
--a lo mejor esa luna de miel le sirvió para darse cuenta que está muy enamorado de ti.
--Juan se casó conmigo... ¿porqué lo haría sino es por amor? La cuestión es que antes no lo demostraba y ahora sí lo demuestra... En muchos momentos daba la impresión que estábamos al comienzo de un romance...
--ustedes ya llevan tiempo juntos... Es lindo que te parezca que son sus primeros dias... No sabes que envidia me dan... yo jamás he encontrado a nadie que me aguante después de meses de relación y así Juan aún te sorprende... ¡¡pues que suertudo¡¡
--sí que me sorprende... y bien sorprendido...
--Aqui lo único que importa es una cosa ¿eres feliz?
Gonzalo tiene una sonrisa de oreja a oreja.
--como nunca...
--pues disfrutalo y que te dure...
Los dos se sonríen y se abrazan. Y en ese momento llega Emilio. No soporta ver a Gonzalo con otro hombre y los dos casi desnudos.
--¿¿¡que es todo esto??¡
Emilio está enloquecido de los celos. Los dos amigos están muy sorprendidos por esta actitud. Se levantan.
--¿que te pasa, Juan? solo hablamos --Gonzalo.
Emilio está como loco:
--¡están casi desnudos y abrazados¡¡
Francisco mira muy fijamente a Emilio:
--no puede ser el mismo Juan pero ¿¿como no va a ser? --dice para sí.
Aunque sorprendido, Gonzalo está feliz que su esposo le cele.
--¡¡Juan, tranquilo¡mira como estás¡¡
--¡¡¡y como quieres que me ponga si veo a mi marido con otro hombre y los dos desnudos¡¡
--No nos sorprendiste haciendo nada malo...
Gonzalo habla calmado, Emilio está como loco:
--¡¡estaban desnudos¡¡¡y tú eres mi marido... si querías que un hombre te abrazase me despiertas y te abrazo yo¡¡
Gonzalo le sonríe:
--nunca me celaron, me gusta que me quieras tanto.
--¡¡¡¿me estás tomando el pelo?¡
--Juan, vamos al dormitorio y hablemos tranquilamente...
Gonzalo pone la mano en el brazo a Emilio pero éste lo rechaza furioso:
--¡¡no... esto lo tenemos que aclarar aquí¡¡¡Yo a éste descarado le quiero decir cuatro cosas...¡¡
Francisco se iba a ir en silencio pero Emilio se les pone en medio enloquecido de los celos:
--¡¡ustedes son amantes...¡¡ ¡¡se acuestan juntos en mi propia casa¡
--esta no es tu casa... --Gonzalo.
--¿¿y así es como le pagas...?? --Emilio.
Francisco se mete:
--que creas que yo tengo algo con mi amigo me ofende, yo los respeto mucho a ustedes pero yo no soy maricón... ¡¡a mi me gustan, me vuelven loco las mujeres¡¡
Francisco, muy molesto, los deja solos. Emilio quiere defender a su hombre y está dispuesto a dar de golpes a Francisco pero Gonzalo lo retiene:
--ya Juan... ¡¡estás loco¡¡
--¿y cómo quieres que me ponga?
--¡¡pues hace unos dias nos viste a los dos desnudos y abrazados y me dijiste que te di igual¡¡
--¡pues te mentí... sí me molesta... ¡¡claro que me molesta¡¡¡¡la primera vez me podrías tomar el pelo, pero la segunda no te la paso¡¡
--No seas injusto... la primera vez se te veía que te daba igual... pues no me puedes culpar... y da gracias que no estábamos desnudos...
Emilio está muy celoso pero al darse cuenta que su comportamiento lo delate ya no dice nada más. Se da la vuelta. LLora.
--lo sabía... Gonzalo es demasiado para mi --dice para sí-- lo voy a perder... Gonzalo nunca se fijaría en alguien como yo... en Emilio...
Gonzalo siente su sufrimiento y le sorprende, pero le enternece. Con mucho amor le pone las manos en la cintura. Emilio se aparta de él. No lo mira a los ojos para que Gonzalo no se dé cuenta que está llorando. Gonzalo lo abraza por la espalda y Emilio tiembla en sus brazos. Gonzalo habla con mucho amor:
--Yo te amo, Juan. Estos días me has hecho el hombre más feliz del mundo... No lo estropeemos por una tonteria...
La voz sensual de Gonzalo acaricia el alma de Emilio, sentir su cuerpo le derrite pero aún asi no puede olvidar que lo ha visto con otro y es que es grande su miedo a perderlo. Gonzalo está muy emocionado y le habla con mucha ternura, no quiere que sufra:
--no tienes nada que preocuparte... yo te quiero a ti, solo a ti... desde la primera vez jamás ha habido nada con otro hombre...
Emilio sigue en silencio.
--dime algo... dime que me crees... no me gusta verte sufrir... Mirame...
Emilio no lo mira y Gonzalo se pone ante Emilio. Su llanto le entristece, le acaricia las lágrimas con ternura:
--nunca un hombre había llorado por mi.
Con mucha amargura, Emilio le dice:
--porque nunca nadie te había amado como yo...
Esas palabras llegan al alma de Gonzalo, es lo que siempre quiso que le dijeran.
--Juan, mi amor... ¿es que no te he demostrado que te amo?
Emilio lo abraza:
--¡¡es que me muero sin ti, no te quiero perder¡¡te amo más que a mi vida¡¡
Gonzalo lo acaricia con mucho amor. Aunque le duele que esté triste, está feliz de sentirse tan amado.
--tú me haces muy feliz y quiero hacerte muy feliz... ¡no me vas a perder nunca¡
Emilio lo mira con el rostro lleno de lágrimas:
--quiero que nos marchemos de este lugar... ¡¡ya¡¡
--bueno, después de la que has montado no nos podemos quedar... Me muero de la pena... nos tenemos que ir pero no tenemos ni dinero ni trabajo...
Como no gastó apenas Emilio aún tiene dinero:
--a mi aún me queda un poco... si me quieres vamos esta noche misma a un hotel... un hotel barato, yo tengo un amigo... Sé que el nos podrá ayudar...
--¿un amigo? Nunca me habías hablado de él... --con cierta ironia-- a ver si seré yo el que se tiene que poner celoso...
--es como un hermano para mi... Por favor... quiere irme de aquí...
--claro... como tú quieres...
Emilio se siente más feliz de que Gonzalo haga eso por él. Se van a un hotel sencillo pero cercano.
--estoy muerto...
Gonzalo se medio desabrocha los pantalones y cae en la cama. Se queda dormido vestido y todo. Emilio a solas con su amado se siente seguro. Se sienta a su lado. Lo mira mientras duerme:
--es mio... me quiere a mi... no tiene nada con el otro sino no se habría ido...
Emilio lo acaricia con cuidado sin poder creer aún que ese hombre tan guapo lo quiera tanto. Se queda dormido bien abrazado a él.
--tú eres mi vida... mi sueño... nada me importa con tal de estar contigo --dice mientras goza del calor que desprende el cuerpo de su guapo y falso marido.
Capítulo 19
Emilio mira a Gonzalo con mucho cariño. Desea acariciarlo pero no lo hace por miedo a despertarlo.
--tú no te lo mereces esto... nunca debes saber la verdad... tu mereces que te quieran como yo te estoy queriendo...
Decidido Emilio rompe el sobre y la carta.
--Nunca sabras que Juan te abandonó...
y luego tira los trozos por el inodoro. Vuelve al cuarto.
--Yo soy Juan... y te amo y te haré feliz si tú me dejas... Espero no meter la pata y que tú nunca descubras la verdad... porqué tu lo amas a él... No me amas a mi...
Emilio se mete en la cama, al lado del desnudo Gonzalo. Está feliz y excitado. Se coloca muy pegado a él:
--porqué no te enamoraste de mi, de Emilio? Yo creí que por feo ningún hombre guapo se fijaría en mi pero ¿¿que te enamoró de Juan que te desprecia?? Yo me muero por ti, porque tú me digas todas esas cosas bonitas que le dice él...
Muy abrazado a él, Emilio se va quedando dormido. Se siente seguro y feliz en brazos de ese hombre tan guapo.
--hasta que me descubras yo seré feliz y trataré de hacerte feliz... Ya sería mucho pedir que me quisieras como Emilio... No me gusta pedir cosas tan imposibles... y ya con haberte tenido una vez, me has regalado la vida.
Emilio se queda muy dormido al lado de Gonzalo. Es ya medio día cuando despierta el guapo Gonzalo. Le gusta despertar y ver al que cree su esposo. Lo mira con una ternura especial, algo en él ha cambiado. El cambio de ese hombre que ha dormido a su lado es evidente y aunque no lo entiende le gusta pero Gonzalo también se siente distinto... siente que todo es distinto. Mira a Emilio muy enamorado y piensa:
--No sé que es lo que pasa pero me gusta... Ojala tu cambio no sea por lo que dijiste de la luna de miel...
A Gonzalo le gusta esa sensación de la primera vez que siente Emilio y no quiere perderlo. No imagina que Emilio estaba viviendo su primera vez con él. Además es mucho el amor que ve en sus ojos.
Emilio despierta solo en la gran cama.
--Gonzalo...
Acaricia con su lado el lado de Gonzalo. Se altera al ver que no está.
--¡¡no puede ser¡¡no puede ser¡¡
Se levanta angustiado. Siente una desagradable sensación:
--¡¡no puede ser¡¡¡no puede ser¡
Por un momento se confunde:
--era un sueño...?
Se sienta en la cama abatido:
--claro... era demasiado bonito para ser verdad...
De repente se estremece, vibra del deseo... Oye la ducha. Sonríe picaro:
--no lo soñé... ¡¡claro que no¡¡
Emilio se acerca al baño... Un hombre en la ducha es algo que le excita mucho. No puede imaginar lo que es poder ver a Gonzalo así. La puerta está entreabierta. Por un momento olvida que Gonzalo lo cree su esposo. Lo va mirando de reojo como si estuviera haciendo algo malo. Por los cristales Emilio ve el espectaculo del guapísimo Gonzalo desnudo y enjabonando pasando sus manos por su cuerpo. Está de espalda y Emilio se deleita viendole el trasero.
--que bueno que está... --murmura.
Le parece un sueño que ese cuerpo haya sido suyo.
--¡¡mio... lo he amado¡¡me ha amado... me ha amado como ningún otro... Como jamás nadie me amara¡
Gonzalo se da la vuelta... Ver la parte colgante del guapo hombre toda reluciente es algo que excita mucho a Emilio. Está a mil.
--¿Juan?
Emilio huye asustado. Gonzalo apaga los grifos sorprendido:
--Juan... ¿quieres algo?
Emilio está en la habitación muy nervioso. No sabe si debe acudir o no al llamado de su amado.
--Juan... ven... No me hagas salir que lo voy a poner todo perdido...
Emilio se acerca a la puerta aunque no entra. Gonzalo está desnudo y mojado y Emilio muy excitado. Gonzalo sonrie sorprendido por la actitud timida de Emilio.
--¿te paso algo? Me pareció que me espiabas...
--No, es que yo... --balbucea.
--¿te quieres duchar conmigo?
--puedo?? --Emilio feliz.
--claro... --Gonzalo tierno.
Emilio, con una evidente excitación, se desnuda y acompaña a su amado. Gonzalo lo mira con mucho cariño:
--No sé que te ha pasado pero me encanta... antes no me mirabas así... En cambio ahora te la pasas excitado y... Sabes que a mi me gusta que estés conmigo... No tienes que mirarme de lejos, nada me gusta más que me demuestres que me quieres...
--es que... -- balbucea con miedo.
Gonzalo lo acaricia y Emilio se derrite.
--entre tú y yo creí que había confianza pero parece que te estabas frustrando muchas cosas... Porque sí no diría que son nuestros primeros momentos juntos...
Emilio lo acaricia, aun le cuesta creer que lo pueda acariciar sin problemas.
--cada dia a tu lado es una nueva ilusion, es como la primera vez...
Gonzalo lo mira emocionado:
--ven acá... te amo... --dice abrazándolo.
--y yo... te amo tanto... no sabes cuanto...
Los dos se miran con mucho amor y se besan. Luego Gonzalo enciende la ducha y dispara agua a Emilio. Los dos se abrazan, ríen y gozan. Emilio nunca había sido tan feliz, nunca pensé que su deseo de tener un hombre guapo en sus brazos, de estar en brazos de alguien como Gonzalo se le haria realidad.
Son días de amor para Gonzalo y Emilio. Es un sueño para los dos, un sueño del que ninguno desea despertar. Ambos regresan.
--bueno... se acabó la luna de miel...
Emilio lo mira muy enamorado:
--a tu lado todo es una luna de miel constante...
Emilio está muy nervioso porqué no sabe nada de Juan ni de su vida con Gonzalo y tiene miedo que meta la pata. Perder a Gonzalo es lo peor que lo pudiera pasar. Gonzalo lo mira con amor:
--¿que es lo que te pasa? Estabas tan feliz...
Emilio le acaricia las mejillas:
--gracias por regalarme estos días... Nunca lo olvidaré... Gracias por tanto amor... mi vida tiene sentido sólo ya por estos días...
Emilio lo abraza. Se aferra a él seguro que cualquier momento va a ser el último:
--¿que es lo que te pasa? hablas como si fuera una despedida... Espero que no me vayas a dejar.... --le dice Gonzalo con miedo.
Él nunca había sido tan feliz con Juan y no desea que las cosas cambien. Emilio le pone las manos en las mejillas:
--yo jamás me dejaría... me muero sin ti.
Feliz pero sorprendido Gonzalo lo abraza.
--pues que bueno que me quieras tanto...
Los dos están en el aeropuerto. Emilio se da cuenta que Gonzalo está buscando a alguien y le pone muy nervioso no saber a quien y qué relación tiene con ellos.
--supongo que nos vendrán a buscar ¿no? --Emilio.
--si claro... Francisco debe estar por aquí...
Emilio está muy nervioso, cuidando sus palabras para no equivocarse.
--tengo muchas ganas que lleguemos a nuestra casa...
Gonzalo lo mira sorprendido:
--¿nuestra casa?
--¿qué pasó?¿qué dije?
--No nada... sólo que pensé que quedó claro que estamos en casa de Francisco sólo de paso hasta que los dos encontremos trabajo y podamos rentar un apartamento aunque sea pequeño...
--ah... si... yo lo decía porque mi casa es donde estás tú...
Francisco los ve a lo lejos. Se da cuenta que la actitud de Juan a Gonzalo es diferente. Los llama. Gonzalo se acerca a su amigo y los dos se abrazan. Emilio, pensando que es lo que se espera de él, trata a Francisco como si fueran amigos y hasta lo abraza. Es algo que sorprende tanto a Francisco y a Gonzalo.
--¿porqué me miran? --les pregunta Emilio.
Emilio los mira a la expectativa pensando en que fue que hizo mal. Ninguno de los dos amigos le da importancia al asunto.
Emilio se siente más seguro en la soledad de su dormitorio . Emilio ya no tiene pena. No se cansa de hacer el amor con su supuesto marido y aprovecha al máximo cada momento. A Gonzalo le encanta que sea siempre Emilio el que queira hacer el amor, le gusta sentirse deseado. Gonzalo se levanta de madrugada. Va en boxers. Francisco tampoco duerme.
--vaya, parece que la luna de miel os sentó bien... Juan nunca habia sido tan activo...
Gonzalo le medio sonrie.
--perdón... no quise molestarte --Francisco.
--no tranquilo... espero que no te moleste... aunque... ¿tu ves a Juan diferente?
Capítulo 18
Gonzalo ha quedado dormido al lado de Emilio. Éste a su lado lo mira enamorado. Nunca pensó que se podría ser tan feliz.
--Es mi hombre... es el hombre que me toca por destino... Lo dijo la vidente... Gonzalo es para mi... él es mío...
Piensa en Juan, en su encuentro en el aeropuerto. En la mujer que vio con él:
--¿porqué me mintió Juan? ¿Abandonó a Gonzalo por una mujer?
Emilio mira a Gonzalo enamorado:
--como alguien te puede haber engañado? Ser amado por ti es la más grande dicha que una persona puede tener... ¿es que Juan no valoró lo que tenía?
Emilio se acaricia los labios y mira a Gonzalo:
--has sido el primero en besarme... ha sido tan especial... tal y como soñé...
Emilio no se cansa de mirar al guapo hombre y a pesar de tenerlo pegado a él le cuesta pensar que efectivamente ha hecho el amor con él:
--ha sido la mejor experiencia de mi vida... Como mi primera vez... no tiene nada que ver lo que hice antes con lo de ahora... el sexo era para olvidar y esto es para recordarlo cada día de mi vida... cada día...
Lo mira, suspira. Recuerda que lo ha amado:
--Mi marido... cree que soy su marido ¿¿que es todo esto? Cómo es posible que yo haya estado soñando con este macizo durante meses y ahora resulta que era el esposo de alguien idéntico a mi... Viviré un sueño... no ha sido una sola vez... Juan no va a volver... no lo quiere... No sé porqué estaba con él pero no le importa... No siente lo que yo... Este es mi lugar... Yo no lo quiero dejar... No le puedo decir la verdad y mientras él crea que somos esposo pues serán mis días más felices. Que me maten después pero yo no me pienso separar de ti Gonzalo... Tengo tanto miedo de perderte... Espero que después poder vivir de tu recuerdo pero después de haber sido tan feliz me va a costar habituarme a mi soledad...
Emilio no se puede controlar y acaricia a Gonzalo en el rostro:
--eres tan guapo...
Gonzalo se despierta y Emilio se asusta.
--¿pasa algo? --le dice Gonzalo sorprendido.
--No, no... perdona... No te quería despertar...
Gonzalo se incorpora en la cama:
--¿qué hacías?
Emilio lo mira enamorado:
--Te miraba... Me gusta mirarte mientras duermes...
--¿ah sí? No sabía... Claro, que hoy he descubierto que no sabía muchas cosas de ti...
Gonzalo se levanta, está totalmente desnudo. Emilio está muy excitado. Le gusta mirarlo mientras se viste.
--¿te apetece salir? podemos cenar fuera o si quieres cenamos aquí...
Emilio suspira enamorado:
--salir tomado de tu mano como una pareja de enamorados... ¡que felicidad¡¡ --murmura-- siempre soñé poder pasear así de la mano de alguien...
--mejor salimos... --Emilio.
--pues bien... vistete...
Emilio salta de la cama y al ir a tomar su ropa ve el sobre que escribiera Juan. Tiene el nombre de Gonzalo escrito y lo agarra. Lo esconde entre sus ropas. Gonzalo toma una camiseta de un cajón, Emilio abre el otro y por la talla se da cuenta que esa es la ropa que debe usar y ahí esconde el sobre... Se acerca al baño... Gonzalo se está refrescando. Emilio desde la puerta lo mira.
--¿que haces? --Gonzalo.
--me gusta mirarte...
Gonzalo le sonríe y extiende su mano:
--pues a mi lado me miraras mejor...
Emilio toma la mano de Gonzalo y se queda a su lado. Los dos se arreglan juntos. La pareja sale a dar una vuelta como unos enamorados mas, pasean cenan... Regresan de madrugada...
--estoy reventado... --dice Gonzalo.
--Yo no tengo ganas de dormir...
Emilio está tentado por el paquete de él... eso es algo que aun no ha probado. Aunque le da un poco de miedo:
--es tu marido... no te va a decir que no... --piensa.
Emilio se arrodilla ante su esposo y se excita al darse cuenta que Gonzalo desea que lo haga tanto como él. Emilio saca el miembro de Gonzalo y lo besa, lo lame, lo acaricia. Emilio nunca de cansa de tener en su boca el miembro viril del hombre de sus sueños. Está muy excitado y no se despierta. Está soñando pero no duerme. Gonzalo nota la ansiedad de Emilio, se nota que es la primera vez que hace eso con alguien que le gusta mucho, Gonzalo se da cuenta que Emilio goza mucha más de lo que nunca gozó Juan y le extraña. No entiende el cambio. Emilio disfruta como nunca, es una experiencia nueva para él. Traga hasta la última gota con mucho gusto. Se nota su placer. Emilio se retuerce de placer, se queda de rodillas mientras que Gonzalo se saca los pantalones sorprendido pero feliz.
--que haces...?
Emilio se da cuenta que ha hecho algo que no debería pero no entiende el qué.
--que pasó?
--porqué no te has apartado...?
--¿como?
--Pues eso que no te la has sacado antes del final.
A Emilio muchas veces se le olvida que no es él sino el otro.
--Y porqué debería hacerlo...? me encanta tragarmelo...
Gonzalo lo mira sorprendido:
--nunca lo hiciste... parecía que te daba asco...
--ah si...?
Emilio está nervioso, tiene miedo que por cosas como esa lo vayan a descubrir...
--estas muy raro...
Emilio se levanta y lo único que se le ocurra es hablar con cierta sinceridad. Acaricia al guapo hombre que le está haciendo sentir increible y le dice:
--era mi sueño... si no lo hice antes es porque temía que te enojaras como ahora... tranquilo si no te gusta no lo hago más...
Gonzalo está feliz del cambio, le encanta la pasión, la ansiedad, la ternura, la inocencia.
--no, no... si me gusta que disfrutes de lo mio.... lo que pasa es que antes jamás lo hiciste y yo diría que me dijiste que no te gustaba...
Gonzalo está frente a Emilio en boxers, para Emilio Gonzalo es una excitación constante. Está siempre a mil. Gonzalo le acaricia el pecho a Emilio, nota que su corazon va a mil:
--es extraño, pero es que pareces un adolescente en su primera vez... Si no te tranquilizas te va a dar un infarto...
--¿y eso es malo?
Gonzalo lo acaricia con cariño:
--malo no... raro... porqué antes no eras así...
--bueno --dice Emilio nervioso y con miedo de hacer algo que lo delate-- es nuestra luna de miel.... Si no nos amamos ahora...
Gonzalo le da un dulce beso en los labios:
--ahora sí... me voy a acostar... yo estoy reventado...
Gonzalo se baja los boxers. Emilio le ve el trasero, no se le baja la excitación. Gonzalo se mete en la cama. Emilio se queda a un lado mirando:
--no vienes?
Emilio no logra controlar su deseo:
--es que me quiero dar una ducha...
Y para sí dice:
--una ducha bien fría.
--¿ducharte ahora?
Emilio hace que sí con la cabeza.
--pero no tardes... ya sabes que me encanta dormir abrazado a ti...
Emilio suspira fascinado. Dormir abrazado a un hombre tan guapo como él es algo que antes sólo imaginó y siempre deseó.
Emilio se da una ducha bien fría sin poder dejar de pensar en las cosas lindas que le ha pasado con Gonzalo: besos, caricias, sexo a tope...
--Y con el hombre más guapo...es que es más de lo que jamás soñé que tuviera tanta suerte... Pase lo que pase en mi vida ya me da igual porque me siento el hombre más feliz del mundo... Gonzalo me hace el hombre más feliz del mundo. Él... Dios Mio... hoy he sido más feliz que en toda mi vida... Gonzalo... Gonzalo...
Emilio suspira enamorado mientras que piensa en lo que han sido las horas más intensas de su vida. Sale del baño envuelto en una toalla. Gonzalo ya duerme. Emilio lo mira y le provoca decirle:
--te amo... te amo tanto...
Pero no puede disfrutar de esa felicidad del todo porque sabe que es una felicidad robada. Además el miedo a que acabe y el no saber exactamente que pasa lo agobia.
--¡¡el sobre... esa carta de mi misma letra¡¡tiene que ser algo que Juan le escribiera¡¡Ojala esa carta sea la clave de todo.
Con Gonzalo a su lado, Emilio lee impactado las palabras que le escribiera Juan al dejarlo: "Te odio, me das asco... Acostarme contigo era como hacerlo con un animal repugnante; el peor, un cerdo porque eso eres para mi... ¡me das asco¡¡esperaba vivir toda la vida del dinero de tu padre y te hubiera dejado de no morir el viejo... cobré tu herencia... todo fue legal... Eres mi marido... si quieres te puedes divorciar, me da igual... Ya nada puedes hacer para quedarte el dinero... Yo me voy con mi novia... la mujer que me mueve el piso... quien me gusta... ¡¡tu me repugnas¡¡ojala te mueras¡¡"
Emilio llora, le duele que el chico igual a él y que tan bién le cayó no sea más que un estafador y le duele el engaño al que han sometido a Gonzalo.
Capítulo 17
Gonzalo y Emilio van juntos hacía la bañera. Emilio no puede creer lo que está sintiendo, lo que está viviendo y es que su sueño se está haciendo realidad y además de verdad. No sólo tiene a un hombre guapo desnudo si no que es el hombre de su sueño. Emilio no deja de mirar a Gonzalo. Recorre una y otra vez el cuerpo escultural del guapísimo Gonzalo.
--¿se puede saber que es lo que te pasa?
Gonzalo habla con sorpresa, Emilio cree que lo está regañando:
--¿es que te molesta que te mire? --dice agachando la cabeza.
Gonzalo se da cuenta que la aptitud tímida de Emilio no corresponde a Juan pero no puede imaginar que es otro. Con mucho cariño, Gonzalo acaricia al que cree Juan y le levanta el rostro. Lo besa. Emilio está entusiasmado:
--tú puedes mirar todo lo que quieras...
Emilio sonríe y mira y contempla y Gonzalo se siente deseado como nunca y es algo que le encanta pero no entiende. No entiende que para Emilio sea un sueno verlo desnudo... tan cerca...
--que te pasa? me miras como si nunca me hubieras visto desnudo...
--no claro... te he visto desnudo... tanto... --dice Emilio tratando de disimular.
Gonzalo se mete en la bañera y Emilio se queda de pie.
--que pasa... porque no vienes... es que no te provoca estar conmigo?
--¡¡es lo que más quiero en el mundo¡
Gonzalo no entiende la ansiedad del muchacho:
--pues si es lo que más quieres... ¿a que esperas?
Emilio entra en la bañera pero no se atreve a pegar su cuerpo al de Gonzalo.
--estás muy raro... Juan.
Gonzalo lo toca... Emilio no se atreve a tocarlo.
--que te pasa ?¿no te apetece estar conmigo?
--claro que sí...
Gonzalo lo besa y lo nota tenso cuando lo acaricia, cuando pega su cuerpo al de él y es que Emilio siente el sexo endurecido de Gonzalo y no puede creer que esto esté pasando:
--¿no te apetece hacer el amor ahora? --Gonzalo.
--¿¡¡el amor?
Emilio se levanta de la bañera asustado de tanta alegría. Gonzalo no entiende la cara de Emilio que está que no se lo cree.
--¿es que no quieres?
Emilio hace que sí con la cabeza:
--es un sueño... un sueño... --susurra.
--¿te pasa algo?¿llamo al médico?
--No... Gonzalo... he esperado este momento toda mi vida...
Gonzalo lo mira extrañado:
--si no te apetece hacer el amor, pues no lo hacemos...
--si quiero...
Gonzalo siente el deseo de Emilio que es muy grande y se da cuenta que el muchacho sí quiere estar con él y no entiende su miedo.
--Empiezo yo ¿no? porqué tú te tienes que recuperar de lo de antes...
Emilio agacha la cabeza con vergüenza:
--lo siento...
--No, si no me molesta... pero como siempre controlaste...
Se hace un silencio, Gonzalo besa a Emilio... Sus besos, sus primeras caricias... Emilio está viviendo un sueño... tiembla en sus brazos.
--¿que te pasa? parece tu primera vez...
Emilio se olvida de todo:
--lo es... es mi primera vez contigo --jadea fascinado.
Gonzalo se aparta de Emilio y lo mira sorprendido:
--¿¿¡que te pasa? ¡¡hemos hecho el amor miles de veces¡¡¿¿olvidas que estamos casados?
Emilio no puede creer que ese hombre crea que es su marido y pueda hacer con él lo que quiere, pero tiene miedo de ser descubierto, de no llegar al final.
--es que para mi cada día a tu lado es uno nuevo... Quiero estar contigo... no me dejes así... Deseo tanto hacer el amor contigo... Es lo que más deseo...
La suplica desesperado de Emilio llega a Gonzalo y lo emociona... Emilio llora y se retuerce de placer mientras que Gonzalo clava en él su dura y larga lanza. Emilio es taladrado por el hombre de sus sueños y grita y goza y disfruta... El uno queda al lado del otro retorciéndose de placer.
--es extraño pero sí parecía nuestra primera vez... --jadea Gonzalo.
Emilio mira a Gonzalo con ojos llorosos.
--siento --dice con voz tembloroso-- que toda mi vida es este momento, que he vivido sólo por esto, que no ya me puedo morir porque te he amado y es lo más grande que he tenido en mi vida... Gracias... gracias por hacerme tan feliz... gracias por este momento que es el más mágico de toda mi vida... te quiero... Eres lo que siempre deseé...
Gonzalo no está acostumbrado a sentir tanto cariño, tanta emoción. Se le escapan las lágrimas:
--nunca pensé que me quisieras tanto...
Emilio lo mira enamorado:
--a un hombre como tú no se le puede sinó amar...
Gonzalo está encantado pero sorprendido:
--Es extraño...
Emilio lo acaricia: es suyo, ese hombre ha sido suyo, él se siente ya suyo. Se siente con derechos a mirarlo, a acariciarlo
--el que mi amor...?
Emilio disfruta al poder llamarlo mi amor, lo besa. No puede creer que pueda hacer todo lo que siempre deseó y Gonzalo no sólo se enoje sino que le encanta.
--antes me dijiste que me amas pero tus palabras sonaban vacias, tu mirada era fria... ahora por primera vez siento que te importo...
--que tonteria... --dice pensando en el sueño-- desde la primera vez que te vi sentí esto mismo...
--no sé, pero nunca como ahora lo demostraste...
--¿y no te gusta...?
--me encanta...
Los dos se quedan un rato mirándose, acariciándose... Están felices. Abrazados el uno frente al otro se miran y se acarician...
--siento que hoy te amo más que nunca... algo ha cambiado en ti y me gusta...
Emilio no se lo puedo creer:
--¿¿te gusto?¿te gusto yo?
Gonzalo le sonríe:
--siempre te amé... ya lo sabes pero no sé que te ha pasado, has cambiado y me encanta...
Emilio lo besa lo acaricia:
-- porque me amas...?
--como??¡ --Gonzalo sorprendido.
--soy tan feo... y tu tan guapo... --dice Emilio mirándolo fascinado.
--a que viene eso...? --dice Gonzalo muy extrañado-- Nunca pensé que te pareciera guapo...
--lo eres... eres el hombre más guapo del mundo... --dice Emilio mientras lo acaricia fascinado.
--crei que lo nuestro era algo espiritual... te juro que me dejas sorprendido... no pensé que fueras de los que te fijas en el fisico... no pensé que me vieras guapo...
--¡¡eres muy guapo¡
Gonzalo se aparta un poco de él:
--no te pases... a ver si va a resulta ahora que solo me quieres para la cama...
--no... claro... supongo --dice Emilio flojito.
--estás muy raro.
Gonzalo se ha incorporado un poco Emilio lo acaricia:
--no te enojes conmigo, me has hecho tan feliz...
La ternura de Emilio lo vence. Se besan.
--te amo, mi principe --le dice Emilio mientras lo besa.
--nunca me llamaste así... --Gonzalo acariciándolo.
--siempre quise hacerlo...
--pues hazlo... por mi haz todo lo que quieras...
--mi principe... mi principe...
Emilio llora, nunca habia sido tan feliz y aunque no es un sueño tampoco es real del todo... Está ocupando el lugar de otro y eso puedo acabar y aunque ya su sueño se ha cumplido siente que no podría vivir sin Gonzalo...
Capítulo 16
Con el rostro desencajado sin entender nada y después de ser besado por el guapo Gonzalo, Emilio se desmaya en brazos del hombre que siempre deseó.
--Juan, mi amor... ¿¿qué te pasa??
Gonzalo es muy amoroso con Emilio. Lo toma entre sus brazos y lo lleva al cuarto. Gonzalo deja a Emilio tumbado en la cama y busca un poco de alcohol para reanimarlo. Emilio recobra el conocimiento.
--¿que pasó?¿dónde estoy?
Gonzalo está de pie en la cama:
--estás en nuestro cuarto, mi amor. Te desmayaste...
Emilio abre los ojos. Está muy perplejo al tener junto a él al hombre de sus sueños:
--¿¿¡que haces aquí? --dice Emilio asustado.
Gonzalo se sienta al lado de Emilio:
--Juan, mi amor... ¿qué te pasa?
Emilio acerca su mano al rostro de Gonzalo pero no se atreve a acariciarlo. Gonzalo lo acaricia. Todo es tan real. Emilio mira la mano del Guapo. Tiene una alianza igual que la suya.
--Yo voy a llamar al médico... No te veo nada bien...
Gonzalo se levanta.
--¡¡no... no te vayas... mi amor¡¡quédate conmigo... abrazame¡
Gonzalo se sienta en la cama.
--me tienes preocupado...
Emilio lo abraza a él. Está muy abrazado a él:
--¡¡es real¡¡todo es real¡¡no me despierto¡¡ --dice para sí.
Abrazado a él, con mucho cuidado que no se dé cuenta, Emilio se saca el anillo. Ve la inscripción. Un nombre con una fecha.
--Gonzalo...
--Sí...?
Gonzalo mira a Emilio. Emilio se pone el anillo:
--pasó algo con tu alianza?
--No, claro que no... me apretó...
--Yo creo que es mejor que almenos esta mañana no salgamos... no te veo nada bien... Podemos vivir la luna de miel en nuestro cuarto... Yo creo que un baño caliente te hará bien... ¿nos bañamos juntos?
Emilio tiene el rostro desencajado por la sorpresa y la emoción:
--¡¡Juntos tú y yo¡¡?
Gonzalo se le ríe:
--claro...
--¡si... sí¡
Emilio habla con mucha ilusión, Gonzalo lo mira sorprendido. Va hacia el baño:
--yo sigo diciendo que estás muy raro...
--No, claro que no... ¡¡Gonzalo¡
--ay Juan, Juan... Ahora preparo el baño... No tardes.
Emilio se queda tumbado en la cama muy sorprendido.
--¿¿que es todo esto? ¡¡No estoy soñando¡¡Es real¡¡El hombre de mis sueños existe¡¡ pero ¿¿de qué va todo esto? Juan... ¿¿cree que soy el tipo del aeropuerto?? ¿¿no que tiene mujer??
Emilio no entiende nada. Entendería las cosas si viera la carta que ha quedado bajo la cama. Emilio se levanta. Le pone muy nervioso pensar que ese hombre tan guapo está en el baño.
--En persona está mucho más guapo ¡¡quiere que nos bañemos juntos¡¡¿¿desnudos?
Emilio está muy excitado. Va hablando sólo:
--Juan... me llama Juan... ¡¡Yo no me llamo Juan¡¡ ¡Está claro que me está confundiendo¡¡¡pero es mi sueño¡¡
Se acaricia el labio pensando en el beso que le dio justo antes de desmayarse:
--¡¡me besó... mi primer beso¡
Emilio se estremece todo pensando en Gonzalo:
--Juan me mintió... él es tan gay como yo... tal vez tiene doble vida y ¡¡Gonzalo no sabe qué lo dejó y cree que soy él¡¡¡pero le tengo que decir la verdad¡¡¡
Gonzalo está llenando la bañera de agua. Oye que hace pis. Emilio se excita mucho. No lo puede evitar y se asoma a escondidas con la esperanza de ver desnudo, a en parte a ese hombre tan guapo. Le excita el trasero de Gonzalo, verlo haciendo pis.
--¡¡esto es un sueño...¡¡no es mi sueño y es real...¡¡aunque sea mentira¡¡¡No le puede decir que no soy Juan ya que él no lo va a entender¡¡Como Juan recibí el beso más lindo que me han dado en la vida... mi único beso¡¡¡
Emilio se excita y salta de alegría al pensar en todo lo que podrá obtener si no aclara la mentira.
--¡¡cuando él me descubra a saber cuan lejos habremos llegado ya¡¡
Emilio está feliz:
Él es mi destino... se metió en mis sueños... Juan y yo somos tan parecidos... es el de mi sueño... por eso la vidente me dijo que no tuviera miedo y no o tendré... Viviré esto hasta que dure...
Gonzalo se da cuenta que Emilio lo está mirando y se sorprende:
--¡¡qué haces? quieres pasar?
--no, ¡no¡
Emilio se va sofocado al creer que fue descubierto. Gonzalo no entiende nada. Sale del baño. Se saca el jersey mostrando su desnudo pecho a Emilio que está gritando de felicidad por dentro. Se desabrocha los pantalones y Emilio está a la expectativa. Siente que el corazón se le va a salir del pecho.
--venga va... sacate la ropa... el baño ya está casi listo...
Gonzalo entra en el baño desde dentro lanza los pantalones y luego los boxers. Emilio mira la última prenda que se ha quitado el guapo con deseo:
--lástima que no se desnudó ante mi...
Se levanta y agarra esa prenda y la huele con deseo:
--esto es un sueño...
Gonzalo se mete en el baño.
--¡¡está desnudo¡¡¿¿me espera?
Aunque sabe que cree que es Juan y que lo espera, Emilio sabe que no le corresponde estar ahí y no se atreve.
--¡¡está desnudo¡¡está desnudo¡¡¡es de verdad¡¡no lo voy a resistir¡¡me voy a morir¡¡
Emilio habla con mucha ansiedad.
--¡¡Juan¡¡¿¿no vienes?
Emilio se asusta y tira los boxers y vuelve a la cama.
--¿¿que hago?¿que hago?
Gonzalo sale del baño. Su cuerpo brillante y desnudo solo lo cubre el jabón. Aunque lo había visto en sueño verlo en realidad es la mejor experiencia de su vida. Nunca pensé que sería tan feliz. Emilio traga saliva, no se atreve a moverse. Gonzalo sonríe y hace sonrisa derrite a Emilio.
--¡¡es guapisimo¡¡es guapisimo¡¡ --piensa.
Aunque por fuera Emilio es puro hielo por dentro está todo derretido.
--¿que te pasa? Me miras como si fuera la primera vez que me ves desnudo...
Emilio habla con la voz rota:
--es que siempre deseé estar así contigo... No puedo creer que esto sea así...
Gonzalo se le acerca lo besa y lo abraza y Emilio siente el cuerpo desnudo de Gonzalo. Siente la misma sensación que en el sueño cuando se despierta y se asusta.
--¿¿que te pasa?¿te duele algo? --pregunta Gonzalo por la cara jadeando de Emilio.
--No, no --jadea Emilio.
Después del momento de expulsión, Emilio se siente más tranquilo. En ese momento en su sueño siempre se despertó y en cuando él sigue ahí al lado de Gonzalo desnudo.
--¡¡es real¡¡eres real¡
--claro que soy real... Ni que no me conocieras... ¡¡soy tu marido¡¡¿¿o lo olvidaste? --dice Gonzalo.
Emilio mira el anillo:
--mi marido... eres mio...
Gonzalo lo acaricia:
--sí, sólo tuyo... Te amo...
Emilio lo mira perplejo. Gonzalo lo besa:
--¿vienes conmigo?
Emilio se desnuda con rapidez. Al quedarse en boxer, Gonzalo se da cuenta que esos calzoncillos tan antiguos no son de Juan, a parte están mojados.
--¿desde cuando usas esa ropa tan antiguos? Además no pensé qué...
Emilio siempre quiso vivir un momento así. Está seguro que en cualquier momento lo van a descubrir y no quiere desaprovechar el tiempo... Se saca el slips y totalmente desnudo ante Gonzalo le dice:
--¿vamos?
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